
La solidaridad no es un delito
InternacionalMontreal, Canadá – Claudia Aranda Greta llega mientras Gaza sigue ardiendo Tan pronto como cruzó la puerta de la sala de llegadas internacionales, la multitud estalló en un cántico que pareció impulsarla: banderas palestinas, pancartas de «Palestina Libre», teléfonos en alto. Greta Thunberg caminaba con los pasos cortos y pesados de quien aún carga la noche


