El futuro de todos los niños es nuestro propio futuro
Nadie duda que nos encontramos en un momento crítico de nuestra historia, por primera vez el planeta entero está conectado y al mismo instante una noticia en el otro extremo del mundo se convierte en nuestra actualidad cotidiana.
La revolución tecnológica, el avance en las comunicaciones han logrado una aceleración sin precedentes y todos nos encontramos en un momento donde cuidarnos es prioritario, mucho más será proteger a la infancia.
En los últimos años la sociedad ha avanzado en materia de protección a la infancia. Sin embargo, uno de cada diez niños en el mundo, un total de 220 millones vive sin la protección y el cuidado que necesita. No es un momento apocalíptico como muchos nos quieren hacer creer, todo lo contrario, algunos piensan que todo cambio tiene su crisis y estamos sin duda en un momento así, se tambalean muchas cosas pero las personas siempre salen adelante y en momentos como este, una especial sensibilidad, una mirada humanizadora, hace valorar aún más el cuidado de nuestras sociedades y en especial de los más jóvenes.
La regla de oro
Este principio ético y moral tiene miles de años, y lo encontramos en el fundamento de las corrientes de pensamiento más influyentes de nuestra historia y esto es así porque ha resultado útil al ser humano, por eso ha logrado ser un faro que sigue siendo útil hoy y en nuestro propio futuro.
Dar protección a la infancia desprotegida, a los menores en riesgo, es fundamental para toda nuestra sociedad, dar ayuda a niños, combatir la exclusión infantil, no solo es responsabilidad de los políticos y de la sociedad en su conjunto, es activar y fortalecer un principio moral que nos ha orientado en los momentos más difíciles de nuestra historia, “Tratar a los demás como queremos ser tratados” una regla de oro donde los demás son el blanco de nuestras mejores acciones, en este caso la infancia debería ser nuestra prioridad.
La Pandemia del Covid-19 y una nueva oportunidad
Desde que llegó la pandemia del Covid-19 toda la sociedad se puso a prueba y se manifestó tanto nuestras carencias, como nuestras fortalezas, aún falta un tiempo para que esto acabe pero igual que todos experimentamos miedo en algún momento por lo que podía suceder, todos también experimentamos y descubrimos la posibilidad de renovar prioridades y valores, hoy sabemos que hay que cuidar las cosas que realmente importan, como son la salud, la educación hacia una economía sostenible, el medio ambiente y en esto deberíamos implicarnos todos.
¿Por qué tenemos que ayudar a la Infancia?
Hemos puesto de manifiesto el momento tan particular que vivimos, la revolución tecnológica y comunicacional, la aceleración que lleva a cuidarnos entre nosotros más que nunca, buscando apoyarnos en valores que si sabemos importantes. Señalamos la pandemia como momento de exposición pública de lo bueno y lo malo que tenemos y todo esto, todo esto que estamos señalando tienen en la infancia, en los más jóvenes el reflejo de nuestras mejores intensiones.
Cuidar a nuestros hijos, cuidar de nuestros entornos y nuestros barrios es sin duda lo mejor que podemos hacer y juntos, todos juntos ocuparnos de los que no tengan oportunidad para asegurarnos que la tengan. En España la situación no es diferente. Hay un dato que nos preocupa especialmente y es que más de 300.000 niños están en riesgo de perder el cuidado de sus padres. De ellos, casi 44.000 ya han perdido este cuidado y viven bajo una medida de protección, combatir la pobreza infantil en España y apoyar las ONG que se ocupan de los niños es algo que debemos tener presente. Pensemos en ello y valoremos la gran oportunidad de hacer algo nuevo que beneficie a todos.