En las elecciones del próximo 23-J, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y candidato del PSOE a la reelección, hizo un llamado el domingo a «agrupar» el voto progresista con el objetivo de evitar el «bochorno» de un gobierno encabezado por Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, ya que considera que sería un retroceso de cuarenta años.
En un acto de los socialistas en Dos Hermanas (Sevilla), Sánchez hizo esta llamada al voto efectivo, siendo el mitin destacado de este tipo desde que convocó las elecciones generales, y en el que se rodeó -a través de un llamamiento desde Ferraz- de una decena de ministros socialistas de su Gobierno y de líderes del partido de varios lugares de España.
En ese primer acto de campaña electoral, el partido socialista eligió una fortaleza ‘sanchista’, ya que fue desde Dos Hermanas donde en enero de 2017 Sánchez anunció su intención de competir por el liderazgo del PSOE.
Apelando igualmente a ese espíritu, Sánchez afirmó que posee «mayor fortaleza que nunca, mayor entusiasmo que nunca». Pues «no estoy dispuesto a que concluya aquí este trayecto, España no lo merece» y «el trayecto debe proseguir» para que no se «menoscaben» los progresos de esta legislatura.
Se instó al partido socialista a asumir la «obligación» de la votación del 23-J que permitirá el progreso de España o la caída en el «retroceso» que implicaría un gobierno de Feijóo con Abascal, según su opinión. Se criticó que del plan del líder del PP solo se conozca su intención de «anular» y nada sobre los posibles ministros que lo acompañarían, excepto la certeza de que el líder de Vox sería su «vicepresidente».
En su discurso para motivar a los miembros del partido socialista y destacar las posibilidades en las elecciones del 23-J, Sánchez instó a «experimentar el orgullo de los logros alcanzados en estos cinco años, la fuerza transformadora de lo realizado» y también a «sentir el honor de ser la principal fuerza progresista que puede frenar a la derecha y a la ultraderecha en Europa».
«Mostremos al globo y a Europa que no nos detienen y que sí vamos a frenar a la derecha y a la extrema derecha», declaró Sánchez frente a unos seguidores que, a medida que su discurso avanzaba, se entregaban más al líder, quien a su vez se iba entregando a los presentes a medida que le aclamaban «presidente».
Efectivamente, entre gritos de «jefe de estado, jefe de estado» y con aplausos, la audiencia del evento respondió a la interrupción de aproximadamente cinco individuos que exclamaron «impunidad detenida y Sánchez inerte» y llevaban pancartas reivindicativas de la paralización de los empleados públicos judiciales.
«Conversaciones, no soliloquios»
Además, Sánchez reprochó a Feijóo que la «democracia consiste en discusiones, no en soliloquios; el contraste de información, argumentos, no de rumores y falta de información; ideas y no ofensas». «Y aquel individuo que se niegue a debatir, no merece la confianza de los habitantes», afirmó Sánchez, «porque oculta algo y no quiere enfrentar las consecuencias».
De acuerdo con su punto de vista, el líder del partido Popular rechaza su propuesta de encuentros semanales debido a que «evita debatir, ya que no sabe cómo justificar sus acuerdos con la extrema derecha», y «cómo justificar», que a un mes de las elecciones se desconozca su plan económico. Pues, aseguró, «la iniciativa del PP consiste en revocar, lo cual implica una combinación de falta total de proyecto económico, retrocesos en lo social y una fiscalidad injusta».
La gestión de Sánchez durante los años al mando del Gobierno y el hecho de que el proyecto no esté terminado fueron defendidos, solicitando así la confianza para un período de «cuatro años». Esta acción fue llevada a cabo en presencia de diez ministros ubicados en la primera fila, desde Félix Bolaños (Presidencia), José Manuel Albares (Exteriores), Fernando Grande Marlaska (Interior), Luis Planas (Agricultura), José Manuel Miñones (Sanidad) o Héctor Gómez (Industria), hasta María Jesús Montero (Hacienda), quien también participó en el evento, Isabel Rodríguez (Política Territorial), Diana Morant (Ciencia) y Pilar Alegría (Educación), siendo esta última la única mencionada.
También acudieron allí, en la ciudad sevillana – el municipio más grande de Andalucía que es regido por el PSOE- decenas de líderes principales y miembros de las listas electorales del PSOE para el 23-J de otros destinos de España tan distantes como Huesca o Las Palmas y líderes del PSOE a nivel nacional y regional.
(FUENTE SERVIMEDIA)