Resumen Latinoamericano es uno de los medios alternativos de más extensa trayectoria en el continente. Su permanencia está garantizada por la militancia incansable del argentino Carlos Aznárez y su compañera María Torrellas, la vasquita para quienes la conocen y la quieren. Tuvimos el gusto de compartir con ellos la 4ta Cumbre Latinoamericana del Agua para los Pueblos en noviembre del año pasado, en Mar del Plata. Ahora compartimos, en la charla que sigue, cómo ha sido y sigue siendo el trabajo que expresa su vocación y compromiso.
Transcripción
Los comienzos
Carlos Aznárez: —Nosotros apostamos siempre al contenido, que es un contenido diría anticapitalista antiimperialista antipatriarcal. Es un periódico definido hacia el socialismo y nacemos en el 79, en el exilio. Nos hacemos en el exilio argentino, en Madrid —yo vengo de Montoneros y en ese momento todavía seguía militando en Montoneros, afuera—.
Ahí aparte de nosotros había un montón de latinoamericanos, entonces el periódico nació con colaboradores como Roa Bastos de Paraguay, Benedetti, —Benedetti fue una figura indispensable para nosotros—, Galeano, Rodolfo Kuhn… Ese era el origen del periódico. Primero fue argentino, en el sentido de denunciar los crímenes de la dictadura y demás, y después se amplió rápidamente a lo latinoamericano.
La continuidad
Desde ese momento a lo que apostamos fue a la continuidad, porque el gran problema de la prensa alternativa es que nace, se desarrolla un par de meses y desaparece. Y eso genera malestar. La gente se enchufa y después… “¿dónde están?” Desapareció. ¿Aseguramos cómo la continuidad? Bueno, con lo que hace todo el mundo: gente que ponía dinero entre todos —no había un mango de nada y de exilio, mucho menos—, y así fuimos sobreviviendo.
Sacamos 100 números en el exilio. En ese momento sacábamos 2.000 ejemplares. Era en blanco y negro y siempre fue 24 páginas. Era tipo revista y se imprimían en Rotaprint, porque teníamos un compañero que tenía una Rotaprint. Hacíamos todo: lo escribíamos… Nadie firmaba las notas excepto los más conocidos como Benedetti —esto sí, porque nos interesaba—. El resto, habíamos hecho un pacto de que nadie firmara notas, no por solamente por seguridad, sino para que no haya estas cosas de uno mejor que el otro… y sí que algunos compañeros que prestigiaban el tema, si querían, lo hicieran.
Lo distribuíamos en toda Europa. Llegaba aquí, por ejemplo, por compañeros de Aerolíneas (Argentinas) que viajaban —teníamos un piloto—. Así desarrollamos desde el 79 hasta el 83 —principios 83— cuando una buena parte de la gente que hacía el periódico se volvió a la Argentina, entre ellos, yo.
Llegamos al número 100, ahí. Justo. Hicimos un número 100 donde escribieron todos los que habían escrito antes y ahí, por primera vez, dijimos quiénes eramos los que sacábamos Resumen. Se llamaba Resumen de la actualidad argentina y latinoamericana.
La segunda etapa
Entonces, nos volvimos. Dijimos “esta etapa se terminó, volvemos al país”, y paramos. Y 10 años después, en el 93, volvimos otra vez y ya volvimos como Resumen latinoamericano porque por primera vez sentíamos que Argentina tiene sus bemoles —nunca miró hacia Latinoamérica, siempre miraba a Europa— pero había salido Chávez. Nadie sabía quién era, acá todos decían que era un cara pintada… Nosotros apostamos a Chávez. Apostamos claramente a que nos parecía una referencia, y empezamos a salir de vuelta. Salimos con otra cosa que era un diario digital y ahí empezamos a tener un periódico mensual y un diario digital todos los días.
Una vez en la Argentina en el 83, cuando llegamos, vienen las elecciones, gana Alfonsín, desarrolla a todo el tema de los juicios y todo eso, y cuando gobierna Menem me voy a Palestina un año a hacer una experiencia con el Frente Popular, y una vez allí se produce esta idea de decir “hay que volcarse a lo latinoamericano con todo”. Fui a Venezuela, conozco todo el tema del chavismo –92—, en el 93 decimos “bueno, acompañamos esta ola…” y justo en ese momento, se produce el Zapatismo. Vamos a Chiapas y somos prácticamente los primeros que sacamos un reportaje a Marcos para Latinoamérica. Y empezamos a desarrollar el periódico en toda Latinoamérica: Cuba, una edición; Venezuela, una edición; ahora se incorporó Perú; en Europa tenemos una edición —en papel, ¿eh?—, en Italia en italiano… Fue una expansión. Continúan varios: Cuba, Perú, Venezuela. Hasta ahí.
Ediciones y corresponsales
Cuando decimos “tenemos ediciones en otros países”, cada cual se banca sus ediciones. Nosotros hacemos la base aquí, tiramos el periódico para afuera y algunos agregan material local. Abrir “sucursales” del periódico nos permitió abrir mucho más el espectrro de corresponsales. Tenemos corresponsales en casi toda Latinoamérica: compañeros que generalmente son periodistas, pero también hay gente que no es periodista y que tiene acceso a información y nos la manda. A veces las editamos —porque si no es periodista las editamos un poco— y hemos ampliado lo latinoamericano a lo africano y mucho a Medio Oriente. Mucho.
Tenemos un programa de radio que se llama Resumen de Medio Oriente; tenemos un programa de radio que se llama Resumen latinoamericano y tenemos un programa de televisión que abarca todo eso, más el diario digital que sea todos los días por whatsapp y por mail.
Al ampliar a África y a Medio Oriente, ya ahí tenemos una red de corresponsales mucho mayor. Interesantísimo. Estamos con el tema palestino, Siria, Irak… que no es fácil. Ya sabés: que la antisemitismo, que esto, que lo otro, que “¿por qué apoyás a Hamas? Nosotros somos la resistencia palestina, los palestinos se den su organización. Si Hamas es su organización, nosotros sacamos material de Hamás. Es así, estamos ahí. Eso nos trae problemas, problemas de persecución, pero hemos aguantado.
En el medio de esto nos hemos ganado premios por esta conducta y ya no intentamos más esto que es perder el tiempo, que es es “asambleísmo”. No lo intentamos más porque yo quiero que salga un periódico, no discutir el sexo de los ángeles con todos los que quieren opinar de todo. Entonces yo digo: “¿querés opinar? Escribí, fijá tu posición, yo te lo público y listo”. Ahora, frenar la salida un periódico por cada puntito, cada comita, como es la izquierda en general, que discute todo… no, no lo veo. Y ahí es donde hemos asegurado la continuidad con todo.
Y después, participamos en todos los eventos que sean de construcción de izquierda en este país y en Latinoamérica. Tenemos, como Resumen Latinoamericano, participación opinando y ya somos un colectivo bastante más grande de lo que éramos al principio. Algunos escriben, algunos diagraman, algunos participan en debates…
Voluntarios
El único que cobra es el que imprime y ahora ya no, porque tenemos una imprenta propia, tenemos una impresora propia, que lo que hay que pagar es el papel. En un momento el único que cobraba era el diagramador. Ahora ya el diagramador es compañero, así que tampoco.
Nosotros (Carlos mismo y María) que somos los el grupo motor, sacamos una guita de los sponsors del programa de televisión. Tenemos sponsor que son generalmente amigos que bancan en el programa de televisión desde hace 20 años, y con eso nos sostenemos. Ella y yo laburamos aparte, porque por de eso no vivimos…
La línea de Resumen
María Torrellas: —La línea del diario —que a veces a la gente le encanta y a veces no—, es de mucha honestidad, o sea no buscando apoyo político o decir, “ay, no, que se van a enfadar estos o estos otros”. Yo creo que la clave es que es una línea de revolución.
Desde hace varios años hacemos un seguimiento a los feminismos; al LGBTIQ+; a toda la situación de migrantes, de las migraciones forzadas; pueblos originarios tiene una etiqueta muy importante en Resumen —que ha ido creciendo según crecen las luchas de los pueblos indígenas—, y la ecología social. Esos son los focos más importantes. Lo llamamos ecología social para que abarque todo lo que son las denuncias, las luchas, los movimientos incluso que que están luchando por la tierra… Y otro muy importante es el pensamiento crítico. O sea: desde hace muchos años, estamos dando el debate, dándole mucho valor a la filosofía decolonial que viene sobre todo de Bolivia y que nos parece es línea ya del diario, se puede decir que nuestra línea.