Antes de elegir entre dos de los materiales de mayor popularidad a la hora de renovar el suelo de la vivienda, es importante conocer sus diferencias, de esta manera será posible elegir con más acierto, dado que ambos son buenas opciones para optimizar la funcionalidad y la estética del suelo.
Diferencias a tener en cuenta
A la hora de elegir entre parquet o tarima, las personas deben tener en cuenta las diferencias entre los dos materiales, gracias a esto podrán elegir una opción que se ajuste mejor a sus necesidades y presupuesto. Es una decisión que se debe tomar con calma, de lo contrario tendrán un grave problema, perdiendo su inversión y obteniendo un resultado muy alejado de su gusto.
Una de las principales diferencias es que la tarima flotante no se considera un suelo como tal, en comparación con el parquet, ya que se coloca sobre una base de madera fijada al forjado de la vivienda.
Además, la tarima flotante se puede elaborar con madera o materiales que imitan la madera, con grosores que se encuentran entre los 15 a 28 mm. Por su parte, el parquet es un suelo elaborado totalmente de madera, con grosores que están entre los 10 mm hasta 1 cm.
La tarima flotante es más fácil de instalar que el parquet, y no es necesario realizar ningún tipo de obra. Por su parte, el parquet necesita mayor mano de obra, tiempo y trabajos más complicados.
Sin embargo, cuando se habla de resistencia, el parquet gana a la tarima flotante, siendo capaz de conservar sus características originales durante mucho tiempo si se ofrece el mantenimiento adecuado.
Con respecto a las piezas desgastadas, el parquet se puede lijar y barnizar, eliminando cualquier señal de desgaste y manteniendo su estética. En cambio, la tarima flotante no se puede lijar ni barnizar.
En el tema de la limpieza, la tarima flotante es más sencilla de mantener limpia, con solo agua y jabón, basta para eliminar la suciedad y el polvo; mientras que el parquet sí requiere productos específicos para su limpieza. En cuanto al precio, el m2 de parquet está entre 300 a 1.500 € aproximadamente, y la tarima flotante cerca de los 50 € el metro cuadrado.
Decidir cuál de las dos opciones es la mejor, dependerá de cada persona y lo que busca para la renovación del suelo de su hogar, al igual que su presupuesto, ya que la diferencia de precio entre los dos materiales es muy alta. Tanto el parquet como la tarima flotante ofrecen un excelente acabado estético, una sensación de confort y un ambiente más agradable.
De igual manera, es importante considerar la zona que se quiere renovar, buscando una solución capaz de soportar con más eficiencia el constante ir y venir de la familia, o los agentes externos, como la lluvia, el polvo o el paso del tiempo.
Por eso, conocer las principales diferencias entre el parquet y la tarima flotante, puede ayudar a elegir con mayor acierto la opción ideal para la reforma del suelo del hogar.
Contratar profesionales para su aplicación
A la hora de colocar tarimas flotantes o parquet, lo más recomendable es contratar a una empresa profesional en su aplicación, ya que esto puede agilizar y facilitar el proceso, desde su elección, hasta el diseño y la instalación.
La empresa especializada cuenta con un equipo experto que asesorará a los clientes en relación con las características, las ventajas y desventajas, y el precio de cada opción, ofreciendo la información y las recomendaciones necesarias para que puedan elegir con mayor acierto.
Además, trabajan con una gran variedad de maderas, como roble, pino, cerezo o haya, cada una con sus propias características que la convierten en una buena opción, de acuerdo con lo que deseen los clientes.
También, ofrecen un presupuesto previo a medida, el cual se puede comparar con otras empresas, para elegir el servicio que mejor se ajuste al bolsillo.