Las cortinas exteriores son un elemento habitual en casas de campo y otro tipo de viviendas como chalets o adosados. Las características que ofrecen las convierte en un producto demandado que aporta unas grandes características al conjunto de la vivienda.
¿Qué es una cortina exterior?
Las cortinas de exterior son aquellas que están diseñadas para situarse en la parte exterior de la vivienda, generalmente en las puertas. El objetivo de las cortinas para puertas de exterior es conseguir proteger la zona de entrada de las inclemencias meteorológicas e impedir el acceso de insectos.
Esta clase de producto suele estar conformado por lamas verticales fabricadas en diferentes materiales totalmente resistentes al impacto del sol y las inclemencias meteorológicas. Son totalmente maleables para poder traspasarlas con libertad mientras protegen el interior de la vivienda.
Estas cortinas exteriores antimoscas ayudan a ventilar la vivienda, ya que permiten mantener la puerta abierta, pero al mismo tiempo totalmente aislado el interior. Este método divisor de espacios es de gran utilidad y en ocasiones se traslada al interior.
Pero más allá de la funcionalidad, las cortinas de exterior cuentan con la particularidad de vestir la puerta. Son un elemento decorativo más capaz de atraer la atención de las miradas y darle un toque personal al espacio.
Disponibles en una gran variedad de modelos, donde las lamas ganan protagonismo. Pueden diseñarse como espirales, lágrimas, canutillos y una gran variedad de formas únicas y diferentes. Además, cuentan con una gran variedad de acabados y colores para lograr resultados únicos y diferentes. Una forma de darle a tu puerta un revestimiento personal.
Tipos de cortinas de exterior
Ya hemos comentado la gran variedad de diseños y acabados de los que puedes disfrutar en las cortinas de exterior. Otro punto importante a tener en cuenta es el material del que están fabricadas. Contamos con varias opciones que aportan buenos resultados tanto en durabilidad como en funcionalidad.
Estos materiales apenas necesitan mantenimiento una vez instalados. Lógicamente, por su ubicación, las cortinas de exterior están expuestas al polvo y la suciedad, pero la limpieza de estos materiales es muy sencilla. Solo es necesario un trapo humedecido con agua y un jabón neutro, tras esta pasada se debe utilizar un trapo seco para eliminar el exceso de agua jabonosa.
Podemos distinguir dos tipos de cortinas de exterior basándonos en el material que se utilizan para fabricarlas. Ambos se pueden realizar con diferentes diseños y colores para poder contar con un producto personalizado y único. Es importante tener en cuenta las características más relevantes de cada una para elegir de manera correcta la que mejor se adapta al entorno donde deseas instalarla.
Cortinas de aluminio
Las cortinas exteriores metálicas están fabricadas en aluminio. Se trata de un metal anodizado, es decir, está tratado con electrólisis para conseguir una mayor resistencia a la corrosión y el óxido.
Este tipo de cortina de exterior se caracteriza por la protección que da al hogar frente a los insectos. Podrás evitarte el uso de productos químicos en el interior de la vivienda para acabar con estos visitantes inesperados. Gracias a ello, disfrutarás de un ambiente mucho más saludable.
Otro punto importante es que, debido al material del que están fabricadas, las cortinas de exterior metálicas tienen peso. Esto implica que se mantienen más estables frente al viento algo positivo en determinadas zonas. Por contra, si están expuestas directamente al sol, el metal puede calentarse pudiendo ser una incomodidad.
Cortinas de tiras de plástico o PVC
El otro material con el que se fabrican las cortinas de exterior es el PVC. Este plástico también impide el paso de mosquitos y otros insectos, además, cuenta con una propiedad extra que puede llegar a resultar muy interesante.
Al estar fabricadas de policloruro de vinilo se convierten en un gran aislante de temperatura. Estas cortinas para exterior ayudarán a mantener un ambiente fresco en el interior. Además, son extremadamente resistentes a las altas temperaturas y el impacto directo del sol.
En la parte menos buena podemos decir que las lamas son más frágiles y pueden llegar a romperse por golpearlas o en zonas de mucho viento. Pero en la mayoría de los modelos pueden sustituirse de manera individual para que no tengas que cambiar toda la cortina.
¿Cómo instalar cortinas de exterior?
Cuando te decidas a comprar cortinas exteriores es importante tener en cuenta que la instalación es bastante sencilla. Lo primero es que puedes pedirlas a medida para que encajen como un guante en el espacio destinado a ellas.
Las cortinas exteriores para puertas se ajustarán perfectamente y contarán con el largo adecuado para cumplir su función. Para instalarlas de manera correcta es básico tomar bien las medidas.
Si decides instalarlas en el interior del hueco de la puerta se recomienda dejar un centímetro tanto en el alto como el ancho para obtener un buen resultado. Si, por el contrario, decides colocar las cortinas exteriores para puerta fuera del hueco es recomendable añadir unos 4 centímetros al ancho y sobre 5 al alto para una instalación más cómoda.
La cortina consta de dos partes,, el montante que se fija a la pared y las tiras que se instalan en el montante. Para fijar el primer elemento deberás taladrar los agujeros pertinentes en función del ancho y utilizar unos tacos y alcayatas para colocarlo. Posteriormente, llega el momento de colocar las lamas verticales en el propio montante.
Este sistema de instalación te permitirá cambiar el diseño de las lamas de manera sencilla sin tener que desmontar los anclajes. Gracias a ello podrás cambiar la decoración las veces que te apetezca, incluso combinar dos tipos de cortinas exteriores a lo largo del año.
Las cortinas exteriores cuentan con una doble funcionalidad, aíslan la vivienda y dan un aspecto decorativo a la puerta. Son un elemento de gran utilidad que se suele emplear en casa de campo para protegerse de la entrada de insectos y ayudar a regular la temperatura. Están disponibles en dos tipos de materiales diferentes que cuentan con características únicas y diferenciadas.