<

Prensa digital, noticias de españa y noticias del mundo Prensa digital, noticias de españa y noticias del mundo

Insultos y apoyo de organizaciones sociales oficialistas a Fernández en el 25 de Mayo

Actualidad - Argentina 25/05/2022 Juan Pablo Peralta Juan Pablo Peralta

¿Quieres publicar artículos?, envía el material junto con tus datos a [email protected]  ¡Participa! 

Suspendido el viaje a la Base Marambio en la Antártida, el presidente Alberto Fernández participó este Día de la Revolución (25 de Mayo) del sobrio Tedeum, que dispensó en la Catedral porteña, el Arzobispo de Buenos Aires y Cardenal Primado de la Argentina, Mario Poli.

Desde las 9:30 de la mañana fueron llegando a Casa Rosada los funcionarios que integran el Gabinete nacional, entre ellos su jefe, Juan Manzur, y por explanada fueron ingresando: Santiago Cafiero (Canciller), Martín Guzmán (Economía), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Jaime Perczyk (Educación), Julián Domínguez (Agricultura), Aníbal Fernández (Seguridad), Jorge Taiana (Defensa), Juan Zabaleta (Desarrollo Social), Juan Cabandié (Ambiente y Desarrollo Sostenible). El único ministro de raigambre cristinista presente fue Eduardo de Pedro (Interior),  y estuvieron varios secretarios de Estado como Fernando "Chino" Navarro (Relaciones Parlamentarias)), Julio Vitobello (Secretario de la Presidencia de la Nación), Gustavo Beliz (Asuntos Estratégicos), Sergio Massa (Presidente de la Cámara de Diputados), la legisladora nacional bonaerense, Victoria Tolosa Paz y la directora de la Administración Federal de Ingresos Públicos, con muchos otros invitados.

Por unos largos minutos, hubo saludos del jefe de Estado en el Salón de los Bustos con muchos de los invitados. Antes de empezar a caminar hacia el principal templo cristiano a unos 150 metros de Balcarce 50, el mandatario se acercó a hablar con la prensa acreditada y allí señaló, en el contexto de la feroz interna con Cristina Kirchner que la unidad depende de ellos. La Senadora ya había enviado un tuit más temprano donde acentuaba sus diferencias con la políticas económicas de su ex aliado en el Frente de Todos. En el texto, la jefa política de la coalición gobernante decía: "Con el mismo amor de siempre a nuestro país y a nuestra historia, aún en momentos tan difíciles para nuestro pueblo, hoy más que nunca! Viva la Patria argentinos y argentinas!".

La rápida peregrinación por la Avenida Rivadavia tuvo como escenario sendos vallados que alejaba al público de los dirigentes, especialmente a los que proferían insultos al titular del Poder Ejecutivo y sus acompañantes. El Evita y Barrios de Pie armaron un dispositivo para cubrir las rejas y evitar los gritos críticos hacia los referentes del denominado "albertismo". La escenografía de la transmisión oficial disimiló la poca concurrencia en una jornada de lluvia y de decepción ante una economía que no para de sufrir los embates de la inflación. 

Se esperaban duras diatribas de Poli, especialmente por la lejanía que tiene el Papa Francisco con Fernández y su administración, a la que ya esquivó en varias oportunidades cuando se le pidieron audiencias, no así al ala kirchnerista. De hecho, la carta desde el Vaticano ni siquiera estuvo firmada por él, sino por el Arzobispo titular de Otricoli, Miroslaw Adamczyk. Sin embargo, el prelado hizo una homilía que muchos denominaron de "light". 

En un tramo Poli señaló que “cuando el pan falta en tantas familias es cuando más tenemos que pensar en el prójimo y en sus necesidades básicas: educación, salud y justicia”. Y con respecto a las luchas intestinas en la alianza de gobierno expresó que “en medio de las tensiones que parecen repetir crueles enfrentamientos, el Papa nos dice con sus gestos del buen samaritano que la existencia de cada uno de nosotros está ligada a la de los demás, la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro”.

Pese a que toda la semana la portavoz Gabriela Cerruti -y su numeroso equipo- señalaban que Fernández no asistiría al Tedeum porque "Iglesia y Estado, cada uno por su lado", ella y otros integrantes de la mesa chica del Presidente estuvo allí y a metros del intendente de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

Hubo reproches al encargado de la emisión televisiva de Casa de Gobierno, el fueguino Marcelo Martín, el hombre multidenunciado en la sede del Ejecutivo por varios motivos (entre ellos maltratos y abuso laboral), por ordenar que se enfoque lo menos posible a la vocera, que más allá de la pelea con quien todavía sigue ostentando increíblemente el cargo de subsecretario de Comunicación y Prensa de la Presidencia, cuenta con un importante grupo de marketing personal que busca intensificar su presencia y personalismo en las redes.

Culminada la actividad, nuevamente el grupo retornó al palacio rosado, y volvieron a escucharse voces de apoyo de los militantes de las organizaciones sociales del albertismo, y los insultos de personas que reprochaban al mandatario, entre otras cosas, por las muertes en la pandemia, y por el fallo que los sobreseyó a él y a Fabiola Yáñez en la causa por la fiesta en Olivos cuando un decreto presidencial lo prohibía. También hubo quejas por la situación de pobreza y temas vinculados a hechos de corrupción.

Más tarde, y como se había adelantado, aunque sin dar el lugar concreto para no permitir el ingreso al periodismo, Fernández partió en helicóptero hacia la localidad bonaerense de Florencio Varela con el fin de participar de un almuerzo organizado por los líderes del Movimiento Evita (además de subsecretarios de Estado): Emilio Pérsico y Fernando "Chino" Navarro. Lo hizo acompañado por varios de los que estuvieron en la Catedral. Allí se animó a tomar la guitarra y cantar un tema del compositor Litto Nebbia y hacer un discurso en el que reflotó la idea de la unidad con mensajes a su decepcionada Vicepresidenta: “Puede ser que entre nosotros tengamos alguna diferencia. Bienvenidas las diferencias. Nada es peor que el discurso único y nada es peor que imponer mandatos. Las diferencias deberían enriquecernos”, aseveró un Presidente que depende de que se cumplan las promesas de su ministro Guzmán, que continúa garantizando que va a controlar la suba de precios -que se llevó al ex secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti-, y a cumplir con lo pactado con el Fondo Monetario Internacional. Algo que a pocos y extraños les cuesta creer.

Juan pablo Peralta, periodista acreditado permanente en Casa Rosada y el Parlamento nacional argentino.

Te puede interesar

Únete a la COMUNIDAD de usuarios del grupo GLOBATIUM para redactores, fotógrafos, periodismo ciudadano, etc...

Intercambiar, aprender y abrir nuestras posibilidades de expresión y participación.

Lo más visto

Boletín Globatium

Sigue nuestras noticias desde tu correo todos los lunes y jueves