Prensa digital, noticias de españa y noticias del mundo Prensa digital, noticias de españa y noticias del mundo

Las proyecciones del FMI prevé un panorama económico complejo para el 2022

Es innegable, que las medidas de restricción para prevenir la expansión del virus y la saturación de hospitales, tienen un impacto directo en el consumo

Opinión 31/01/2022 Servicio informativo Servicio informativo

Únete a la COMUNIDAD de usuarios del grupo GLOBATIUM para redactores, fotógrafos, periodismo ciudadano, etc...

Intercambiar, aprender y abrir nuestras posibilidades de expresión y participación.

IMF-Recuperación. A-Jimenez-SanVicente
Las proyecciones del FMI prevé un panorama económico complejo para el 2022

¿Quieres publicar artículos?, envía el material junto con tus datos a [email protected]  ¡Participa! 

Dr. Armando Jiménez San Vicente

El Fondo Monetario Internacional advierte en su últimas proyecciones macro-económicas ( IMF, Enero 2022) una recuperación económica relentizada y seriamente afectada por factores exógenos de geopolítica, así como por la prevalencia de la pandemia. Los efectos nocivos y continuados de la pandemia, la galopante inflación global, los conflictos comerciales y geopolíticos, y el sobre endeudamiento de los países, auguran un año muy complicado económicamente. 

La ansiada “recuperación económica acelerada” pronosticada el año pasado, se ha visto trastocada primero por la prevalencia de la pandemia y sus efectos, que con la nueva variante Omicron azota principalmente a Europa y las Américas. La cuarta, quinta o sexta ola, dependiendo de la región, sigue afectando la convivencia ciudadana que ansia después de dos largos años regresar a la normalidad. Restricciones de movilidad, pasaportes de vacunación y cierres de lugar de ocio, han sido la norma desde las navidades pasadas, desanimando a un población fatigada por las penosas pero muy necesarias medidas de protección para la salud pública. en términos económicos, las reiteradas amenazas de nuevas y mas letales variantes del COVID-19, han mantenido en filo a los mercados que con frecuencia han reaccionado precipitadamente, llevando las cotizaciones bursátiles al campo de la volatilidad en los últimos dos años. 

Es innegable, que las medidas de restricción para prevenir la expansión del virus y la saturación de hospitales, tienen un impacto directo en el consumo y por consiguiente en la economía, la cual vale la pena señalar todavía no recupera los niveles del 2019. La pandemia también trajo una marcada disrupción en la logística y distribución de bienes terminados y materias primas, lo que ha contribuido a una galopante inflación a lo largo y ancho del mundo civilizado. En los Estados Unidos no se veían estos niveles inflacionarios (7%), desde hace 40 años, aunque también los países europeos muestran cifras muy similares. La inflación también es resultado de que los países aumentaron de forma muy significativa su circulante, imprimiendo más dinero para palear la contingencia económica, lo que así vez generó presiones inflacionarias. La inflación ha sido efecto del enorme endeudamiento de los países alrededor del mundo, los cuales forzados a mantener el consumo y la economía sin producción, utilizaron las subvenciones y estímulos fiscales como salvavidas. Estas medidas de emergencia, hoy comienzan a mostrar sus efectos en las tesorerías de los países, que se encuentran sobre endeudadas. Se han alcanzado récords de endeudamiento público nunca antes vistos, lo que repercute directamente en la inflación. El FMI ya ha calculado que la espiral inflacionaria en los EEUU y en los países Europeos persistirá hasta el 2023. En respuesta este año, las naciones desarrolladas buscan equilibrar sus balanzas fiscales ahora con medidas contra-expansionistas. Para algunos expertos las medidas y estímulos para palear los efectos de la pandemia en el 2020 y 2021 fueron desproporcionadas.

Actualmente, os ajustes en las tasas de intereses de la Federal Reserve en los EEUU, la reducción en la impresión de billetes y el recorte en las políticas de subvención, marcan una tendencia hacia la contracción económica global. El Banco Central Europeo más conservador ha ido escalando las medidas pero las proyecciones no dejan de ser menos preocupantes. El mundo parece enfrentar de golpe menos liquidez para confrontar una inflación galopante, que amenaza con desbocarse hacia una hiperinflación a escala global.

Aunado a estos problemas se encuentra la crisis de suministros que también está impulsando la inflación global. La disrupción de las cadenas productivas y de logística, ha causado un severa escasez de algunos productos, desde el acero, productos alimenticios hasta microchips y sensores, necesarios para todos los aparatos tecnológicos, incluyendo vehículos, los cuales han visto caer sus ventas de forma muy significativa en el 2020 y el 2021. La caída de las materias primas y productos alimenticios que venían experimentando los mercados en la década pasada, llevó en los últimos meses a muchas empresas de estos giros ha tener que cerrar sus puertas y salir del negocio, ya que los precios en algunos productos agrícolas eran simplemente insostenibles. Adicionalmente, muchas empresas manufactureras, simplemente no resistieron los embates y la caída del consumo y han tenido que cerrar operaciones. Mientras que por el lado del consumo, unos meses desfasado la disponibilidad de grandes cantidades de dinero gracias a los subsidios y dádivas gubernamentales, ha mantenido altos niveles de demanda. Lo que los consumidores desean y pueden pagar ya no esta fácilmente disponible como en el 2019. 

Otro tema no menor es la incertidumbre causada por la geopolítica global. Por un lado, se mantiene la tensión sobre una guerra comercial entre China y los Estados Unidos, que el nuevo gobierno del Presidente Biden no ha logrado disipar. Las mutuas declaraciones y el impacto en el comercio bilateral lleva ya tres años deteriorándose, mientras que la retórica sobre el tema parece endurecerse. Esta tensión comercial parece haber pasado a un status quo permanente. Mas complejo aún por sus repercusiones en las economías europeas, es el conflicto geopolítico entre Rusia y Ucrania, y su posible adhesión al Acuerdo Militar del Atlántico Norte (OTAN). Independientemente de las múltiples disrupción que causaría un conflicto armado en el este europeo, o de las sanciones a Rusia por una posible invasión a Ucrania; cualquiera escenario tendría graves consecuencias económicas, principalmente por la disposición y encarecimiento de los insumos energéticos como el gas y el petróleo procedentes de Rusia. Una difícil situación que como quiera que se vea, traerá nocivos efectos económicos en las naciones europeas. Inclusive el mantenerse en el actual status quo de incertidumbre, seguiría afectando la estabilidad de los mercados, preocupados por las posibles repercusiones del conflicto. Una situación que traerá una mayor incertidumbre al ya complejo escenario económico para el 2022. 

El Fondo Monetario Internacional prevé lo que llamó una recuperación económica mundial trastocada. La rápida recuperación que se experimentó a nivel mundial, se ha desacelerado de un 5.9%, a un estimado de 4,4% en el 2022 y tan salo a un 3,8% en el 2023. La desaceleración económica es mas acusada en la zona Euro pasando de un 5.2% en el 2021, a 3.9% en el 2022 y solo 2.5% en el 2023. Con cifras muy similares están los Estados Unidos con 5.6% el pasado 2021, un 4.0% en el 2022 y un 2.6% en el 2023. En contraste con los países emergentes de Asia, motores del crecimiento global, crecieron a un 7.2% en el 2021, y lo harán en 5.9% en 2022 y 5.8% en el 2023. América Latina experimentará un drástica caída este año, pasando de un crecimiento del 6.8% en el 2021, a solo un 2.4% en el 2022, y un pequeño repunte de 2.6% para el 2023. Habrá que esperar a las proyecciones de Junio para ver si estas expectativas de crecimiento no se reducen debido al prevaleciente ambiente de incertidumbre global. Los factores económicos claramente muestran que será un año difícil.

El Dr. Armando Jiménez San Vicente es director del programa de Gobal Politics, Competitividad y Desarrollo Sostenible del Instituto Universitario Ortega y Gasset/ Univ. Complutense, tiene tres maestrías Univ. de Harvard en Gobierno y Administración, Univ. de Boston Relaciones Económicas Internacionales y Derecho Internacional Universidad de Georgetown, cuenta con un doctorado por la London School of Economicos y Postdoctorado por la Universidad de Stanford.

Te puede interesar

Lo más visto

Boletín Globatium

Sigue nuestras noticias desde tu correo todos los lunes y jueves