Descubre por qué Greenpeace arroja piedras gigantes al mar

La maniobra se desplegó en los mares del norte de Inglaterra, un área marina que debía ser protegida por el Gobierno Británico. Busca detener la pesca predatoria que se practica mediante redes de arrastre.
Como tirar piedras al mar portada 22 nota

Greenpeace ha arrojado decenas de piedras al mar como parte de una maniobra para neutralizar la depredación de los océanos. ¿Pero sabes cómo funciona? La iniciativa, que se desplegó en los mares del Norte circundantes a las costas de Inglaterra, tiene como objetivo obstaculizar la pesca de arrastre, una de las estrategias de depredación marina más dañinas para los ecosistemas acuáticos. 

Trabajando desde el barco Esperanza de Greenpeace, los activistas colocaron rocas de granito en 55 millas cuadradas de lecho marino en el Área Marina Protegida Offshore Brighton. El trabajo comenzó en secreto durante febrero y se completó durante ese mes, aunque las imágenes se viralizaron tiempo después. 

Según los activistas, “esta barrera detendrá la pesca destructiva en lo que se supone que es una parte protegida del océano”. “Pero también estamos aquí para exponer la incapacidad del gobierno de cuidar de las llamadas Áreas Marinas Protegidas en todo el Reino Unido”, denuncian. 

Los cantos rodados disuadirán a los barcos de arrastre industriales de pescar en esa zona, porque corren el riesgo de dañar sus herramientas si entran en contacto con los cantos rodados.

La ONG aclaró que inmediatamente se notificó a las autoridades marinas relevantes (Agencia Marina y Guardacostas) sobre la ubicación precisa de los cantos rodados que bordean el área protegida. De esta forma,  se garantiza que sus posiciones se registren con precisión en las cartas marinas para que otros barcos puedan navegar de forma segura por la zona.

La nueva barrera de rocas se encuentra en el Área Marina Protegida (MPA) de Brighton Offshore. Está a unos 45 kilómetros de la costa de Sussex, justo en la frontera entre las aguas del Reino Unido y Francia.

El área protegida fue establecida por el gobierno en 2016, supuestamente para salvaguardar 862 kilómetros cuadrados de hábitat de los fondos marinos. Los cangrejos ermitaños, las vieiras, las estrellas de mar, las esponjas, los gusanos marinos y las anémonas viven en el lecho marino, y el área es un lugar de alimentación vital para depredadores como marsopas y delfines. Aunque muchas otras criaturas también frecuentan esta parte del Canal de la Mancha, incluidas focas, bacalao, abadejo, eglefino, mielga y todo tipo de aves marinas. Incluso hay un avistamiento ocasional de ballenas.

Como tirar piedras al mar portada A nota2

Greenpeace ha denunciado en reiteradas oportunidades que el Gobierno Británico no controla la pesca predatoria en la zona, pese a que se trata de un área protegida por ley. Esta falta de protección real significa que todo tipo de barcos de pesca industriales destructivos pueden operar en Offshore Brighton. 

La pesca de arrastre de fondo implica arrastrar aparejos pesados de pesca a lo largo del lecho marino. Las enormes redes de pesca y las vigas utilizadas para sujetarlas perturban el lecho marino y capturan indiscriminadamente cualquier vida marina.

El dragado de vieiras, que se lleva a cabo en el MPA Offshore Brighton donde Greenpeace está tomando medidas, es una forma particularmente destructiva de arrastre de fondo. Se trata de arrastrar dragas de metales pesados a lo largo del fondo marino, rasgar el lecho marino y a las vieiras junto con él. 

Greenpeace aclaró que no se opone a la pesca a pequeña escala sostenible, dado que utilizan prácticas de pesca de bajo impacto, que no dañan indiscriminadamente la vida marina. Los pescadores locales pueden capturar cantidades más pequeñas de una variedad más amplia de especies, lo que permite que las poblaciones de peces se mantengan saludables. De esta forma se impulsa a las economías de las comunidades locales.

“Pero la pesca sostenible es difícil cuando los barcos de pesca industrial extraen la mayoría de los peces o destruyen por completo sus hábitats mediante el dragado. Dejar que un barco de arrastre de fondo pesque en un área habilitada para proteger el lecho marino es como dejar que una excavadora ara a través de un bosque protegido. Debe detenerse”, concluyen. 

Emmanuel Lorenzo

Periodista, escritor y magíster en Cultura de Paz, Conflictos, Educación y Derechos Humanos.
Autor de los libros "Pájaros detrás de las paredes", "La felicidad de los témpanos" y "Todavía no es de noche en el paraíso".
Tallerista literario y colaborador en revistas culturales.

Si quieres publicar artículos, fotografías o vídeos, envía el material junto con tus datos a [email protected], el material será moderado y publicado. ¡Participa!

Te puede interesar