LOS SELK'MAN EN LA CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL DE CHILE

Actualidad 07 de septiembre de 2021 Por Dolores
UN PUEBLO EXTINGUIDO A CAUSA DE LOS INHUMANOS
Selk'man

Este relato histórico,  además de inhumano me parece paradójico.

Lola-Kiepja-la-ultima-selk´namLuego que hace algunos días vi en un canal de televisión chilena  el momento histórico en que el representante Selk’nam José Luis Vásquez Chogue, hizo una emotiva presentación ante la Convención Constitucional de Chile.  En la que él  nos recordó a su abuelo a quien la orden católica de los Salesianos le cambió su nombre y fuera uno de los pocos sobrevivientes de esta etnia de la Patagonia.   Simplifica todo en la frase “este Estado no nos reconoce”.  En mi opinión agregaría, además de haberles extinguido.

Nuestros pueblos originarios son parte activa en la creación de esta Carta Magna.   Elisa Loncón, perteneciente al pueblo mapuche,  cumple un hito en nuestro país presidiendo la primera y única  Convención Constitucional Chilena.  Que  procura guiar las nuevas generaciones por rumbos justos, transparentes, tolerantes e  inclusivos.  

Estos son los  conceptos que me interesa  rescatar por ahora, tolerante e inclusivo. Al respecto es necesario recordar a la última de las Selk’nam   como un signo de reconocimiento, de redimirnos (desde la declaración)  y establecer  fuertemente  la cosmovisión de los pueblos originarios que sin duda  existen en cada país del planeta.  

Debo reconocer que  este artículo ha salido muy arisco, y quiere tener vida propia.  Por un lado me pide que les cuente las atrocidades que este -mi pueblo también-  vivió en manos  de los buscadores de oro como  Julius Popper (rumano), Mac  Lenna (“el chancho colorado) estancieros españoles,  autoridades  chilenas y argentinas (de la época). Para  terminar finalmente en Zoológicos humanos en el Jardín d’ Acclimatation de París (S. XIX).

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…”Los selk’nam tuvieron que optar: correr el riesgo de ser muertos por los buscadores de oro y los agentes de los estancieros, o refugiarse en las misiones religiosas”. Y morir de enfermedades traídas por los blancos. Monseñor Fagnano, misionero salesiano fundador de la misión en la Isla Dawson en Chile que después de veintiún años de explotarla,  llevaría de vuelta a la Isla  Grande solo tres mujeres.

Bastaría con revisar algunos  documentales o leer  los nuevos libros,  para enterarnos de que si fueron producto de una extinción indescriptible.

Sin embargo, la dicotomía  de los hechos permite  “amortizar” al pueblo francés –en cierto modo- y observar la paradoja de la vida utilizando  el camino  de la  investigación  de un grupo de franceses  como; Annette, Anne Chapman  y el Profesor Lévi-Strauss.   Quienes me permitirían  un breve  relato  y rescate de  la extraordinaria historia de dos mujeres selk’man.  Una heredera contemporánea Ángela Loiij y  un ancestro,  Lola Kiepja  como la última mujer de Tierra del Fuego.

En París, a principios de 1964, Annette Laming-Emperaire, conocida arqueóloga, fue quien abrió la puerta que conduciría a Anne Chapman,   antropóloga franco-norteamericana (Investigadora en el CNRS) quién  con la incondicional ayuda de Ángela Loij  también  una heredera genuina quien  fuera  su traductora y guía excepcional  para transitar en el mundo Selk’nam  desde 1965,  desde y con ella pudo conocer y entablar amistado con los últimos descendientes  Selk’nam.

AngelaÁngela…”En el curso de los años que nos conocimos me habló de casi tres mil indígenas, conocidas por ella personalmente o de oídas. Aunque no sabía los nombres de todos, casi siempre recordaba su parentesco.  Ellos aparecían y reaparecían en situaciones muy diversas. Era analfabeta y no sabía gran cosa del mundo moderno, sin embargo, su apego a la vida le hacía comprender mucho, tanto de la política local como de las actitudes de la gente…”

Fue la última mujer indígena que vivió en la misión salesiana cerca de Río Grande. Y cuando quedó sola, le pidieron que se fuera.  Entonces el hermano director le dijo:

…”Mejor que trabaje ahí nomás en el pueblo [Río Grande], lleve sus frazadas. Sí dice, trabaje ahí nomás, lave [de] lavandera.  Usted sabe trabajar, sabe, gane sus pesos trabajando.

 -Ángelica dice- Pa’fuera ya no, ya no doy ahora.   Estoy parada buen rato y enseguida me embroma, me duele la cintura. ¡Por qué yo trabajé como el diablo cuando era joven! Ahí me quedé vieja.  ¡Dios mío! Todo lleno de callos mis brazos, mis manos. ¡Siempre lavando! Ya queda diferente uno. Ya no tengo muelas, antes tenía linda [los dientes]. Mis dientes eran blancos. Ahora ni pa’comer.

La población selk’nam era probablemente de 3.500 a 4.000 individuos.  Por el año 1880, los blancos  comenzaron la ocupación de su territorio, la isla Grande de Tierra del Fuego (Argentina y Chile).  Su modo de vida es el más antiguo de la humanidad.  Cazaban guanacos, que era la base de su alimentación. Utilizaban las pieles para vestirse y los cueros para sus carpas.  Además cazaban roedores, zorros y pájaros, focas y lobos marinos.  Comían también ballenas varadas.  Las mujeres recolectaban  hongos, bayas, huevos, moluscos.  Todos pescaban por las playas en los ríos y las lagunas.  Su comida, por lo tanto, era variada y rara vez padecieron hambre. Su única bebida era el agua.

Cuando cambiaban de campamento, las mujeres cargaban los pesados cueros con todos los enseres del hogar y, encima de la carga, las criaturas.  Los hombres guiaban la marcha, de un campamento a otro, llevando solamente el arco y las flechas, alertas para rastrear a los guanacos.

Los selk’nam vivían en grandes familias patrilineales.  Cada familia tenía su propio territorio.  La suya era una sociedad sin jefes. En cada generación se destacaban hombres sabios, los “padres de la palabra”, guardianes de la tradición. Las reglas morales eran transmitidas de generación en generación, mediante una ceremonia durante la cual los jóvenes varones eran iniciados a la vida de adultos (Hain).

…”Cuando los dioses habitaban la Tierra, de mitos que enseñan el porqué del hombre, de sabios y profetas,  del abuelo (Alaken) de Lola Kiejpa que era sabio y profeta, de los xo’on y sus poderes sobrenaturales…”

 Entre ellos  especialmente Lola Kiepja. Con quien Anne Chapman paso varias semanas y grabó su voz cantando y hablando en selk’nam.   En algunos fragmentos del libro comenta:

… “Lola Kiepja me causó una gran impresión, sobre todo por haberse sobrepuesto a las tragedias que había vivido y también por su risa espontánea y su expresión seria y penetrante.  Además se había convertido en la principal fuente de sabiduría selk´nam”…

…”A fines del invierno de 1966, en Tierra del Fuego, Argentina murió Kiepja, más conocida como Lola. Su grupo étnico es generalmente  llamado ona, aunque su verdadero nombre es Selk´nam.  El modo de vida de los selk´nam es el más antiguo de la humanidad: el de  la edad de piedra, el Paleolítico de los cazadores, recolectores y pescadores” 

Con  Kiepja (Lola) desapareció todo testimonio directo de su cultura. De los pocos sobrevivientes de su grupo, ella era la de mayor edad y la única que había vivido como indígena. Tenía aproximadamente noventa años cuando murió, y había nacido bajo una tienda de cuero de guanaco y vivido su juventud vestida con pieles de guanaco, acampanando con su familia en playas, lagunas y bosques y participando en las ceremonias tradicionales.

Casi al final de su vida, parecía realmente feliz al revivir su antiguo modo de vida a través de sus relatos y de sus cantos.  Pero sabía que su mundo había desaparecido para siempre.

Se identificaba plenamente con su cultura y, aunque podía expresarse en español, prefería hablar su propio idioma.  Como persona, era de una excepcional riqueza: apasionada, inteligente, sensible.  Poseía un profundo conocimiento del misticismo y la mitología de su pueblo, siendo ella misma  xo’on, es decir, chamán: la última chamán Selk’nam.  Había heredado su poder de un tío materno, cuy espíritu (w’aiuwin) llegó a ella a través de un sueño.  Durante años practicó concentración para adquirir disciplina y así tener acceso al mundo de lo sobrenatural”.

…”Comía pescado y se sentaba durante horas frente a la gran chimenea.  Desde la inmensa sala que daba al Lago Khami, me señalaba las tierras que habían pertenecido a su abuelo Alaken”.

Kiepja se ejercitó durante años para adquirir suficiente fuerza de concentración y lograr acceder al “más allá”, como tradicionalmente se hacía.  Al final de su vida, parecía realmente feliz al evocar con sus relatos y cantos su antiguo modo de vida. Pero sabía que este había desaparecido para siempre.

Kiepja (canta):  

Estoy aquí cantando, el viento me lleva,

                Estoy siguiendo las pisadas de aquellos que se fueron.

Se me ha permitido venir a la montaña del poder.

He llegado a la gran cordillera del cielo,

                Camino hacia la casa del cielo

El poder de aquellos que se fueron vuelve a mí.

Yo entro en la casa de la gran cordillera del cielo.

Los del infinito me han hablado.

(Texto de los cantos n°3 y n°8. Cap.VI) 

Descansen en Paz, 

Lola Kiepja  -Tierra del Fuego  Argentina,  9 de octubre de 1966-

Ángela Loij – Tierra del Fuego  Argentina, 28 de mayo de 1974-

 

Dolores

Soy escritora por vocación, chilena, casada hace muchos años con Fernando (mi partner ) con quien tenemos un hijo. Cronista Histórica. Postítulo en Comunicación Estratégica y Liderazgo en Proyectos Culturales en el ICEI de la Universidad de Chile.

Mis primeros escritos fueron material para concursos de cuentos, biografías e investigación con “Mi hermano Vicente”, “Manuel Rodríguez Erdoíza” y “La Religiosidad en Chile”.

Durante los años 80, colaboraré con el periodista Miguel Budnik S., en la Revista Ercilla con la serie de artículos “Los Allegados sin Casa”. Esto marcaría el inicio de un silencioso y solitario camino. Escribí sin parar artículos históricos y de investigación para revistas de provincia y acervo personal.

En el 2005, trabaje como freelancer para el periódico local “El Observador Maipucino” allí me asignaron la columna histórica permanente donde rescaté el patrimonio local, su gente y casonas. Relatos que luego se plasmaron en mi libro “Crónicas de Maipú”, Edit. Antártica. Estudios Regionales Universidad Bolivariana.

Me apasionó el tema patrimonial y decidí estudiar y especializarme construyendo las bases para fundar junto a mi esposo y pequeño círculo de amistades, el Periódico Patrimonial “La Ruta”. Una publicación inédita e independiente. Gratuita, bimensual, formato papel y virtual, que desarrollaba reportajes y artículos (rescate, arte, patrimonio y medio ambiente). Impulsando y Gestionando proyectos culturales y enlaces, que suscitaba ferias, talleres y representaciones visuales del patrimonio nacional.

Los frutos de este trabajo se reflejaron en las publicaciones siguientes “Colegio Internacional Alba un colegio con historia” (Edit. Ind.2010), Antología grupos Folklóricos para Goodyear Chile, y colaboración en publicación “Mes de María en el año del Bicentenario de Chile”. Edit. CECH y exposición “Virgen del Carmen y Maipú” en el Templo Votivo.

En el 2012 obtuve el premio LIMACLARA - Argentina Internacional, por mi Ensayo-Periodístico “Periódicos Gratuitos: un fenómeno para masas”.

En el 2016, motivada por la causalidad de la vida y más reposada, me especialice en espacios relacionadas con la espiritualidad del Ser y bienestar femenino de allí nació la publicación “Nosotras Mujeres Grandes” (Edit. Upanishad).

Desde el 2019 y en el epicentro del estallido social en Chile y a puertas de la pandemia global, he publicado para medios nacionales independientes e internacionales como Euromundoglobal y Pressenza. Denunciando y visibilizando la dualidad en el conflicto social y en las buenas prácticas para contener la pandemia global.

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