Cartas en tiempos de pandemia

Espiritualidad 02 de agosto de 2021 Por Dolores
“Reconcíliate con todos alma mía, antes que el sol se oculte y sea tarde”
FernandoMP
FernandoMP

Estimados lectores.

Cartas en tiempos de pandemia nace  desde la descarnada situación que vivimos en el planeta.  En estados de vulnerabilidad, temor, y todo un cúmulo de sensaciones que experimentamos los humanos en estos últimos años, mientras en algunos “Homo sapiens” surgía el mecanismo agresivo y de defensa natural, en otros afloraron los más bellos sentimientos de amor, desde su alma.  Como una transmutación espiritual o quizás también en un acto instintivo del inconsciente colectivo  “que la vida te encuentre confesado”.  De cualquiera de las formas que la autora de estas letras la motivara, es una carta digna de leer y repensar.  Quién sabe si despierta la esperanza de  algún movimiento de disculpa o compasión por ahí…

 

Querida hermana:

Una vez hace muchos años una amiga me regalo para mi cumpleaños una tarjeta que decía: “reconcíliate con todos alma mía, antes que el sol se oculte y sea tarde” en ese tiempo yo era muy joven pero no menos profunda y sabía que algo de cierto había ahí…

Bueno, la vida también me fue enseñando que así debería hacerlo. Lo hice con el papá y la mamá y con algunos de mis hermanos también, muchos no entendieron pero a mí me quedo la leve tranquilidad de que lo resolví por mi parte.

He querido hacerlo de esta forma contigo,  no porque no tenga el coraje de conversar sino porque quiero que quede plasmado  con tinta y sea un nuevo trato entre las dos.

Así como tuve las agallas para expresar como pude todo lo que sentía, llena de penas y reproches  también puedo ser capaz de decirte que:

Fue necesario que pasaran algunos años para que algunas heridas que estaban abiertas entre nosotras fueran al menos tomando un color menos obscuro y se fueran acercando a una dulce cicatrización. Han sido muchos tiempos y muy difíciles para ambas, cada uno de acuerdo a sus propias vidas, pero no me sentiría tranquila si no reconociera que eres la personas más gentil y tolerante que he conocido en mi vida, si hasta veces he sido capaz de reconocer porqué –y fuera de cualquier rasgo de envidia- eras tan amada por los papás.

Se nota que en ti estaban puestos los mejores y primeros años de sus vidas, también esto me ha ayudado a comprender que dentro de ti al igual que de todos nosotros - los hermanos - hay más que una célula de ellos, y que tenemos en nuestro gen gran parte de ellos. Esto me hace sentir más cómoda y cercana a la mamá por ejemplo, sabiendo que un poquito de ella está en ti, en mí, en todos.

Nuestra hermandad se remonta desde que tengo conciencia, yo no he olvidado cuando tú llegabas de tu trabajo y me llevabas un chocolate a mí cama, o cuando nos decías “las niñitas” tratando de crear en nosotras un halo de esperanza dentro de una vida no tan buena en aquellos años y todos los regalos de cumpleaños, navidad, graduación, etc., etc.

Eso se agradece, pero más te agradezco por el apoyo que tuve en los peores momentos de mi adolescencia. También me contuviste y como no olvidar todos los días que pasábamos en tu casa no importa donde estuvieras allí estábamos.  Aquí no se si atribuirlo a ti o a mí como una hermana bien pegote.  De cualquier forma nunca me sentí rechazada o aislada por el contrario de algún modo fue un pequeño  tubo de escape a una no tan sana convivencia por algún tiempo en  nuestra familia.

Todo hasta aquí decía que nada podría ser malo entre nosotras, que seriamos así por siempre. Pues bien no fue así. La vida y las circunstancias nos pasaron algunas jugadas, bastante malas por cierto. Entre el camino de cuidar a la mamá o hacer lo mejor que pudimos cada una en su forma, nos perdimos, castigamos y maltratamos. Todo por el amor primordial o maternal.  Duro ha sido todo esto y cuando terminó de la peor manera (la partida de mamá), sentí que entre ambas se moldeo el más grande de los abismos… Por donde tomar el camino para rencontrarse o mejor dicho tomar la decisión de separarse por siempre.

De verdad, yo estaba en el desierto, camine… Camine, tome mucho sol, me dolió la cabeza, llore, y tuve mucha sed, casi me muero… Todo se derrumbo.  Ya no teníamos papá ni mamá, huérfanos totales, una familia  raíz destruida. Todos los hermanos peleados y cada uno con su mundo, y también sus egoísmos.  Nadie quiso escuchar a nadie, cada uno sacó sus conclusiones agarro su maleta y se fue con sus familias. Incomprensible pero no tanto, de hecho jamás me di cuenta que muchos de ellos se fueron hace siglos y que solo quedaba el ultimo eslabón par cortar la cadena. La mamá lo fue en cierto modo…

Seguramente el camino que nos queda no será fácil, recobrar las confianzas es complejo pero no imposible en la medida que seamos leales y capaces de seguir diciéndonos lo que sentimos. Te doy disculpas si el otro día mi descarga te pareció cruel, y sin réplica. Estoy abierta a que me digas lo que sientes cuanto lo estimes necesario y espero estar a tu altura.

Te agradezco la hermandad que me has dado en mis 54 años de vida, rescato y me quiero quedar con lo mejor de ella. Quiero volver a sentir lo que tu representabas para mí. A veces me parece tan lejano, como que éramos otras personas, luego te escucho y me escucho y en nuestros corazones seguimos siendo las mismas un poco más adultas… No más.

Cuando hablé por última vez con la mamá, ella amorosamente ante un comentario mío sobre ti, se rió y con ternura me dijo “esta viejita ya…”. Lo comento para que sepas que ella te amaba profundamente y en cierto modo estaba tratando de reconciliarnos, desde un círculo vicioso que se construyo, demasiado complejo  y  que la tenía como centro a ella misma. 

Espero que tengamos un buen futuro y la mejor vida que nos queda juntas.

Con amor, tu hermana menor.

 

Dolores

Soy escritora por vocación, chilena, casada hace muchos años con Fernando (mi partner ) con quien tenemos un hijo. Cronista Histórica. Postítulo en Comunicación Estratégica y Liderazgo en Proyectos Culturales en el ICEI de la Universidad de Chile.

Mis primeros escritos fueron material para concursos de cuentos, biografías e investigación con “Mi hermano Vicente”, “Manuel Rodríguez Erdoíza” y “La Religiosidad en Chile”.

Durante los años 80, colaboraré con el periodista Miguel Budnik S., en la Revista Ercilla con la serie de artículos “Los Allegados sin Casa”. Esto marcaría el inicio de un silencioso y solitario camino. Escribí sin parar artículos históricos y de investigación para revistas de provincia y acervo personal.

En el 2005, trabaje como freelancer para el periódico local “El Observador Maipucino” allí me asignaron la columna histórica permanente donde rescaté el patrimonio local, su gente y casonas. Relatos que luego se plasmaron en mi libro “Crónicas de Maipú”, Edit. Antártica. Estudios Regionales Universidad Bolivariana.

Me apasionó el tema patrimonial y decidí estudiar y especializarme construyendo las bases para fundar junto a mi esposo y pequeño círculo de amistades, el Periódico Patrimonial “La Ruta”. Una publicación inédita e independiente. Gratuita, bimensual, formato papel y virtual, que desarrollaba reportajes y artículos (rescate, arte, patrimonio y medio ambiente). Impulsando y Gestionando proyectos culturales y enlaces, que suscitaba ferias, talleres y representaciones visuales del patrimonio nacional.

Los frutos de este trabajo se reflejaron en las publicaciones siguientes “Colegio Internacional Alba un colegio con historia” (Edit. Ind.2010), Antología grupos Folklóricos para Goodyear Chile, y colaboración en publicación “Mes de María en el año del Bicentenario de Chile”. Edit. CECH y exposición “Virgen del Carmen y Maipú” en el Templo Votivo.

En el 2012 obtuve el premio LIMACLARA - Argentina Internacional, por mi Ensayo-Periodístico “Periódicos Gratuitos: un fenómeno para masas”.

En el 2016, motivada por la causalidad de la vida y más reposada, me especialice en espacios relacionadas con la espiritualidad del Ser y bienestar femenino de allí nació la publicación “Nosotras Mujeres Grandes” (Edit. Upanishad).

Desde el 2019 y en el epicentro del estallido social en Chile y a puertas de la pandemia global, he publicado para medios nacionales independientes e internacionales como Euromundoglobal y Pressenza. Denunciando y visibilizando la dualidad en el conflicto social y en las buenas prácticas para contener la pandemia global.

Te puede interesar