El presidente Alberto Fernández volvió a salir del país, en este caso para llegar a Bolivia e inaugurar junto a su par, Luis Arce, el electroducto Juana Azurduy, para que esa nación se conecte al sistema de alta tensión y llevar energía a la población de zonas fronterizas.
Mientras tanto, en Casa Rosada pareciera haber un clima de tranquilidad pero, en rigor de verdad, en los despachos del ministerio del Interior y de la Jefatura de Gabinete, en especial, se desarrolla la interna política que enfrenta al albertismo con el kirchnerismo.
Con el lanzamiento de la precandidatura a la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, de la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, toma fuerza el denominado eje albertista, que junto a Daniel Scioli y Agustín Rossi promueven dirimir la interna del Frente de Todos en las Primarias Abiertas Simultánea y Obligatorias.
El ala cristinista del oficialismo intenta instalar la figura de Eduardo “Wado” de Pedro (ministro del Interior) para ir como integrante de una fórmula única a la que se llegue a través de un consenso en torno a lo que decida la vicepresidenta, Cristina Kirchner.
Por ahora, a Sergio Massa (ministro de Economía) no lo respaldan los números para jugar en esas lides, especialmente en una semana en la que los dólares financieros vuelven a subir y los resultados en la extensa gira por China -que continúa- y lo que respondió Brasil con respecto al financiamiento del Banco de los BRICS para comercializar en reales con el principal socio del MerCoSur, no son los esperados.
Juan Pablo Peralta, periodista acreditado permanente en Casa Rosada y el Parlamento Nacional de la República Argentina.